El Ministerio de Vivienda sobrevive a la crisis de gobierno

Era una de los candidatas para salir del Ejecutivo durante la crisis de Gobierno, pero finalmente Beatriz Corredor continúa al frente del Ministerio de Vivienda. La ministra sale reforzada, pues Zapatero ha entendido que “la vivienda es la necesidad social más requerida por los ciudadanos”, en un momento de crisis en el que muchas promotoras están en serios apuros de financiación y los compradores en paro y los jóvenes precisan el respaldo de la administración para no perder sus viviendas, los primeros, y acceder al mercado hipotecario los segundos.

La existencia del Ministerio de Vivienda “no tiene nada que ver con la austeridad”, pues se trata de “la necesidad social más requerida y la demanda principal para muchas familias. El Gobierno sabe las competencias que tienen las CCAA, pero se ha comprometido a facilitar la ayuda y al acceso a la vivienda a las personas que más lo necesitan. Para ello estamos dedicando muchos recursos. Un política de vivienda, con tanta trancendencia para nuestro modelo económico, es un tema de Estado y por eso debe estar representada directamente en el Consejo de Ministros y tener una interlocución relevante que se la da nuestra ministra”, ha afirmado Zapatero en la rueda de prensa donde ha anunciado los cambios en el Ejecutivo.

Un adiós de la cartera de Vivienda hubiera servido para comprimir las funciones dentro del Ejecutivo pero no habría eludido las responsabilidades asumidas durante cinco años por el Ministerio en un momento tan delicado.

El nuevo Gobierno      
José Luis Rodríguez Zapatero se ha embarcado en la mayor renovación gubernamental de sus cinco años de mandato con la idea de “vencer a la crisis” y superar la situación más delicada que sufre desde que es presidente. El Ejecutivo que nombró tras su victoria electoral de marzo de 2008 se ha convertido así en el más efímero de la democracia. Tras menos de un año de gestión, seis de los 17 ministerios cambian de manos. Entran cinco ministros: Ángel Gabilondo (Educación), Ángeles González Sinde (Cultura), Trinidad Jiménez (Sanidad), José Blanco (Fomento) y Manuel Chaves (Política Territorial), y salen otros cinco: Pedro Solbes (Economía y Hacienda), Magdalena Álvarez (Fomento), Mercedes Cabrera (Educación), Bernat Soria (Sanidad) y César Antonio de Molina (Cultura). De los cinco fichajes, tres son de su absoluta confianza (Chaves, Blanco y Jiménez) y desempeñan o han desempeñado cargos orgánicos relevantes en el partido. Los otros dos (Gabilondo y González Sinde) son independientes y nunca ocultaron sus críticas a algunas actuaciones del Gobierno socialista.

Cada nuevo equipo de Zapatero ha supuesto una apuesta con apellido: Pérez Rubalcaba se hizo cargo de Interior en 2006 ante la crucial negociación con ETA para el fin de la violencia; Chacón se convirtió en 2008 en la primera ministra de Defensa en la historia de España. En esta ocasión, el envite del presidente para la etapa más crítica se llama Elena Salgado, la primera vicepresidenta económica en la historia de España. Salgado asume, tras su paso por Sanidad y Administraciones Públicas, el reto descomunal de atajar una crisis mayúscula en el peor momento posible. Su capacidad de gestión para convertir las ideas del Gobierno en hechos, como el plan de inversiones municipales dotado con 8.000 millones resuelto en pocos meses, ha terminado de convencer a Zapatero para dar su paso más arriesgado.

La colosal crisis económica, con efectos devastadores sobre el empleo, ha hecho trizas la hoja de ruta que el presidente se fijó hace un año. Zapatero ha decidido sustituir a un tercio de su equipo titular cuando el partido contra la recesión apenas ha comenzado.

Desbaratado su proyecto original, el presidente ha optado por corregir algunas decisiones sobre la organización y competencias de algunos ministerios: las universidades vuelven a Educación; los servicios sociales dependerán de Sanidad -tercer departamento que asume estas funciones en cinco años-; Presidencia pasa a encargarse de la Función Pública, y el Consejo Superior de Deportes se pone a las órdenes del jefe del Ejecutivo para justificar así una respuesta improvisada que dio hace meses, en la que prometió un ministerio para ese departamento.

Más información:
El País
El Mundo

Tags: , , , , , , ,

Deje un comentario

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.